Qué mascarilla usar según mi tipo de piel

mascarilla facial tipo pielSeguramente ya habrás utilizado mascarillas faciales. Y es que son una parte importante en el cuidado de nuestro rostro ya que proporciona innumerables propiedades, beneficios y cualidades para la dermis.

Y algo interesante es que podemos preparar nuestras propias mascarillas, utilizando ingredientes naturales. El asunto sería ¿Qué mascarilla facial necesito según mi tipo de piel?

Otro beneficio que presenta realizar nuestros propios cosméticos es el hecho que podemos utilizar ingredientes que ya tenemos en casa lo que abarata su costo.

Por eso en este artículo te explicaremos según tu piel que mascarilla facial necesitas. También te explicaremos las características de cada tipo de tez de tal manera que puedas recibir el cuidado que se necesita según sus características.

¿Cuándo debemos usar mascarillas faciales?

La clave está en utilizarlas con regularidad para proporcionar con ello las diferentes cualidades y beneficios que ofrecen, pero a diferencia de lo que podría pensarse, no es tan aconsejable utilizarlas diariamente, sino de manera semanal.

Y el hecho de que utilicemos mascarillas no indica que debamos descuidar nuestra rutina diaria de limpieza. Como lo es la limpieza hidratación y algún sérum.

Respecto a cuál sería el mejor momento de la rutina a la hora de aplicar la mascarilla facial, una vez hayas establecido tus horarios de rituales de belleza habituales, es necesario tener presente en qué paso de la rutina es imprescindible introducirla, puesto que para que los productos proporcionan el efecto y las cualidades deseadas sobre la piel, es fundamental aplicarlos en el momento más oportuno.

El  día que corresponda realizar la mascarilla en la semana lo vamos a utilizar después de la limpieza profunda y el tónico pero antes del sérum y la crema hidratante.

Y tendremos buenos resultados si aplicamos la mascarilla facial según el tipo de piel. Por eso a continuación vamos a analizar cada tipo de tez y sus características.

¿Qué tipo de piel tengo según las características que presento?

tipo piel

Es imprescindibles que sepamos qué tipo de piel tenemos ya que esto permitirá que podamos utilizar el cuidado que realmente necesitemos.

De esa manera podemos usar aquellos ingredientes que más beneficios nos puedan brindar, y sin causar problemas incómodos o efectos secundarios que, al final, podrían arruinar los esfuerzos que hemos podido llevar a cabo para el cuidado de nuestro cutis.

Normal

A veces creemos erróneamente pensamos que nuestra piel normal no tiene  grasa ni presenta sequedad.

La tez normal puede ser ciertamente susceptible a determinadas afecciones cutáneas, como por ejemplo podría ser el caso de grasa o sequedad ocasional, o algunas imperfecciones relacionadas.

Es decir, aun cuando nuestra piel sea considerada como normal, no significa necesariamente que en algunos momentos no pueda presentar grasa o sequedad.

Puede presentar una serie de factores que influyen de manera negativa en nuestra piel normal.

Uno de esos factores son los cambios hormonales y eso se percibe cuando a pesar de su piel normal puede presentar brotes de acné, u otros problemas que en muchas ocasiones pueden coincidir con cambios y fluctuaciones causados directamente por las hormonas.

Un buen ejemplo lo encontramos con el cortisol, conocida popularmente como la “hormona del estrés”, la cual puede desencadenar la producción excesiva de aceite.

Ocurriría lo mismo con los niveles disminuidos de estrógenos, aunque en esta ocasión podría provocar la formación de piel escamosa y seca.

Otro factor que puede afectar a nuestra tez es que gracias al desconocimiento podemos utilizar productos no adecuados, originando alguna irritación o inflamación provocando brotes desagradables de acné.

Otro aspecto que puede poner a prueba nuestra piel es la exposición a los rayos solares de manera excesiva y sin la protección adecuada ya que pueden provocar la aparición del envejecimiento prematuro en absolutamente cualquier tipo de piel.

Por eso este tipo de piel necesita una limpieza regular que le permita eliminar la suciedad, el aceite, el maquillaje y otros contaminantes.

Y después de esta limpieza requiere que sea hidratado y al final un humectante natural. Más adelante te comentaremos qué tipo de mascarilla te resulta según este tipo de piel.

Seca

Suele estar principalmente relacionada con la producción de aceite, así como con su contenido, de manera que, con mayor frecuencia, es un tipo de piel que tiende a estar causada por una predisposición genética.

Por eso vamos a encontrar personas que presentan descamación, sensación de tensión y opacidad. Y eso suele ocurrir en personas que no producen suficiente grasa para que su piel tenga el equilibrio requerido.

Para controlarla y cuidarla de forma efectiva, es fundamental prestar especial atención a los productos que estés usando habitualmente, dado que los ingredientes agresivos, que eliminan los aceites presentes naturalmente en la tez, podrían terminar empeorando el problema.

¿Lo mejor? Escoger aquellos productos que contengan fundamentalmente ingredientes con cualidades nutritivas e hidratantes.

Otra cosa que es bueno tener claro sobre todo a la hora de aplicar mascarillas faciales que una cosa es tener la piel seca y otra muy distinta tenerla deshidratada.

Porque la deshidratación es la incapacidad que posee la piel para retener agua y esa patología es lo que permite que se vea seca, escamosa o arrugada.

En el caso de presentar deshidratación es bueno investigar las razones que lo están originando pueden ser algunas de las siguientes causas por ejemplo, fumar, consumir alcohol en exceso, seguir una dieta demasiado elevada en sal o el consumo de ciertos medicamentos.

Además, también puede ser el resultado de factores ambientales, como los cambios estacionales (relacionados directamente con el clima, como la humedad existente en los meses de verano)

Grasa

acne

Cuando las glándulas sebáceas producen más grasa de la necesaria, es decir tenemos mucho sebo que es sustancia aceitosa y de textura cerosa que ayuda tanto a proteger como a hidratar, siendo esencial para disfrutar y mantener de una piel lo más saludable posible.

El exceso de sebo puede acabar produciendo la formación de grasa, con un riesgo mayor de poros obstruidos y acné.

Lo cierto es que igualmente se trata de un tipo de piel fácil de diagnosticar, puesto que por lo general tiende a mostrarse con un aspecto grasiento y brillante, con poros muy grandes y visibles, se ve áspera o muy gruesa, suelen verse poros y puntos negros obstruidos, y es más habitual que se formen espinillas ocasionales

Es bueno destacar que la piel grasa al igual que la norma se ve afectada por los cambios hormonales, lo que origina una mayor producción de sebo, que no solo se limitará al rostro, sino también al cuerpo.

Por eso que están necesaria una rutina de limpieza e hidratación.

Mixta

Su nombre nos da idea de qué tipo es. Es una tez que no está unificada presenta dos o más tipos distintos de piel, pudiendo fluctuar entre las estaciones.

Generalmente, este tipo se caracteriza por la existencia de sequedad y descamación, especialmente en la zona de las mejillas, mientras que en otras áreas de la cara puede formarse un exceso de grasa y de brillo.

Este tipo es más común de lo que imaginas por lo que es necesario prestar especial atención a los síntomas, signos y señales que surgen para determinar si, y así sabrás si tú tienes piel mixta.

Puedes fijarte en el ejemplo siguiente: si en el rostro se forman algunos parches aceitados, es posible notar que, en estas áreas de la piel, los poros se ven más grandes, como consecuencia de la producción del exceso de sebo.

Otro factor que te permite determinar si tu piel es mixta o no es la presencia de células muertas que bloquean los poros.

El cutis tiende a verse brillante, algo más frecuente en la conocida zona T del rostro, y ocurre principalmente como consecuencia del exceso de producción de sebo.

Además, cuando el aceite se queda atrapado en los poros, se mezcla con las células muertas que se mezclan con las impurezas del rostro formando un tapón que obstruye los poros.

Como ya pudimos ver cada tipo de piel presenta sus bondades y necesidades.

Pero qué ocurre si a pesar de todo lo explicado tienes dudas te invito a que sigas leyendo y puedas averiguar qué puedes hacer.

En tan solo 3 pasos podrás descubrir tu tipo de piel

Aunque conocer qué tipo de piel tienes puede ser algo sencillo en función de los síntomas y señales que presentan  y lo puedas comparar con las descripciones que te hemos dado.

En ocasiones puede no ser tan sencillo o fácil como cabría esperar en un primer momento.

En estos casos, lo más recomendable es acudir a la consulta del dermatólogo, quien nos ayudará a descubrirlo fácilmente. Sin embargo en casa lo puedes descubrir en los pasos siguientes:

1. Hay que lavarse el rostro

¿Hay que lavarse el rostro? Si así como lo estás leyendo. Y es que lo primero que necesitamos es un rostro limpio libre de suciedad, contaminantes, aceite y otros desechos que se acumulan en ella de manera natural a lo largo del día.

Es recomendable que te la laves con un limpiador suave.

Y es que sería ciertamente difícil determinar con cierta precisión cuál es el tipo de tez que tenemos si utilizas maquillaje, humectante o cualquier otro producto, eso disfrazaría tu dermis.

Por tanto, antes de seguir con el siguiente paso, es esencial que la piel se encuentre perfectamente libre de suciedad y desechos.

2. Paciencia

¿Por qué? Porque después de la limpieza debemos dejar que nuestra piel vuelva a su normalidad para eso se requiere unas dos horas para poder revisar el rostro exhaustivamente.

3. El momento esperado… descubre tu tipo de piel

Solo acércate al espejo y obsérvala al natural sin ningún residuo de toxina o maquillaje y trata de ubicarla en los cuatro tipos que ya hemos mencionado.

Si observas tu piel y llegas a la conclusión de que no o es seca, ni grasa o escamosa. Que se encuentra libre de acné, puntos negros y espinillas, tampoco es particularmente sensible.

Todas estas características te indican que es normal.

Ahora, si observas que presenta una apariencia brillante o aceitosa, es más propensa a que los poros sean más visibles, y a la formación de brotes de acné, allí no hay duda tu tez es grasa.

Y puedes concluir que es seca si al observar detalladamente presenta estas señales sientes que no produce la suficiente cantidad de aceite, se irrita con facilidad porque es sensible, notas que está habitualmente escamada y opaca.

Pero ¿qué ocurre cuando presenta características de piel normal pero también de grasa? ¿O por un lado es seco y en la zona T que comprende frente, nariz y barbilla es grasa?

Fácilmente puedes concluir que tu piel es mixta, y que debido a esta peculiaridad requiere un doble cuidado por decirlo de alguna manera.

¿Qué mascarilla facial necesito según mi tipo de piel?

mascarilla segun tipo piel

Ahora tenemos que encontrar una mascarilla que se adapte a las necesidades de nuestro cutis.

A continuación te voy a enseñar cómo preparar una mascarilla facial que necesite tu rostro.

Para pieles sensibles

Suelen irritarse con mayor facilidad, por lo que es fundamental tener cierto cuidado con los productos que se utilicen sobre ella, para evitar ocasionar mayores problemas.

¿Lo mejor? Utilizar ingredientes calmantes, antiinflamatorios e hidratantes.

Ingredientes que podemos utilizar en la preparación de este tipo de mascarillas glicerina, la avena, ácido hialurónico, manzanilla, áloe vera y las ceramidas.

Es fundamental no utilizar fragancias ya que eso puede originar irritaciones en la piel tampoco es recomendable que utilices alcohol en la preparación.

Dado que pueden ser particularmente agresivos par este tipo de piel, aumentando la irritación y, además, produciendo un incómodo y molesto escozor.

Para pieles secas y normales

Lo más adecuado es buscar productos que contengan ingredientes naturales nutritivos, calmantes e hidratantes, como por ejemplo podría ser el caso del áloe vera, aceite de jojoba, ácido hialurónico, vitamina E, ceramidas.

Todos estos ingredientes proporcionan un efecto hidratante, especialmente útil a la hora de reconstruir la barrera de humedad naturalmente presente en la dermis, proporcionando además un efecto de relleno prácticamente instantáneo.

Una mascarilla iluminadora es excelente para quienes tienen la piel seca u opaca, y en definitiva para cualquier persona que tenga un tono desigual o sufren de exceso de pigmentación.

Para este tipo de mascarilla se requiere que entre sus componentes sean potente regeneradores de la piel entre los que podemos incluir vitamina C, el extracto de gayuba.

Esos ingredientes permiten que la tez recupere su tono de manera uniforme, quedando brillante y suave.

Para pieles grasas

Este tipo de mascarilla también tiende a funcionar casi a la perfección para las pieles mixtas.

Así, si tienes la tez grasa o mixta, lo ideal es buscar productos que contengan azufre como uno de sus principales ingredientes. La razón fundamentalmente porque es un compuesto naturalmente antibacteriano.

Y que proporciona propiedades antiinflamatorias calmando el enrojecimiento y ayudando a disminuir la producción excesiva de sebo.

También podemos mencionar otros ingredientes útiles junto con el azufre, como podría ser el caso de la vitamina E, la arcilla de caolín o el aceite de árbol del té.

Otro ingrediente que no debe faltar es el óxido de zinc ya que es excelente para tratar los brotes de acné.

Entre las mascarillas ideales para pieles grasas podemos mencionar las de arcillas ya que ellas ayudan a absorber el exceso de aceite presente.

Además, si ha sido adecuadamente formulada, después de ser aplicada y retirada dejará la piel sin brillo, pero sin causar tirantez o sequedad.

También se puede utilizar en el caso de pieles mixtas. Puede realizarse en la parte donde presenta zonas grasas.

La mascarilla es ideal para la tez grasa, ya que permite limpiar a profundidad destapando los poros. Y una vez retirada, los resultados no se hacen esperar la piel queda perfectamente flexible, brillante y revitalizada.

Otra opción ideal es el carbón activo, ya que actúa de manera similar como lo hace la arcilla, absorbe el exceso de aceite presente.

Para pieles con acné

Los cutis grasos suelen tener una mayor propensión al acné, aunque esto no significa que las normales, en algunos momentos puntuales, no puedan también sufrirlo.

Si tu rostro se encuentra congestionado, buscaingredientes calmantes o aclarantes, que contengan en su composición algunos ingredientes como la arcilla sirve cualquier tipo de arcilla que ayuden a eliminar los excesos de sebo.

También se puede incluir el aceite del árbol del té.

Para reducir los poros

Se puede dar el caso que tengas los poros excesivamente abiertos, en esos casos es bastante recomendable las mascarillas de barro que además contienen algunos ingredientes naturales con cualidades astringentes pueden ser de muchísima utilidad.

En esta mascarilla facial con esta característica es recomendable incluir entre sus ingredientes el té verde o el hamamelis, que entre otros interesantes aspectos, no solo son útiles para tensar los poros, sino que ayudan a descongestionar.

Para quitar el enrojecimiento

Si el enrojecimiento se convierte en el único problema de tu rostro, no te preocupes existen mascarillas faciales sumamente útiles en este sentido.

Es el caso de aquellas máscaras faciales que contengan niacinamida, una forma de vitamina B3 que ayuda a acelerar la renovación de las células cutáneas, reducir la aparición de cicatrices como consecuencia de los brotes de acné, disminuir la inflamación y prevenir las manchas asociadas a la edad.

Por otro lado, las mascarillas con cafeína ayudan a combatir no solo el enrojecimiento y la hinchazón, sino que son útiles para disfrutar de una piel muchísimo más revitalizada y firme.

Como te puedes dar cuenta, existe una mascarilla para cada tipo de piel, para cada necesidad en específico.

Consejos generales que tienes que saber acerca del uso de mascarillas faciales

Utilizar las mascarillas con responsabilidad, es decir que dependiendo del tipo de tez y de la patología que tengamos, debemos saber cómo utilizarlas.

Las mascarillas hidratantes de acción calmante son ideales incluso para ser utilizadas todas las noches, si lo deseas, puesto que son muchísimo más suaves.

Otro aspecto es esforzarte por mantener una rutina diaria de cuidado de esa manera encontraras buenos resultados en poco tiempo.

No es recomendable de sobrecargar la tez con diferentes mascarillas por muy buenas que sean no es muy útil, ya que no por usar más productos significa necesariamente que disfrutarás de más beneficios.

Y tampoco pueden dejar de un lado, lo necesario de una buena alimentación ya que tu piel necesita ser nutrida internamente.

Recuerden la importancia de amarse y una forma de hacerlo es cuidando nuestra piel un buen comienzo es  nuestro rostro.

Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

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